miércoles 30 de noviembre de 2011

"Personas Jóvenes"

Hoy, día 30 de Noviembre de 2011, mientras miles de trabajadores del sector público se manifestaban en contra de los recortes en sus pensiones en frente del parlamento británico, en otra parte de la ciudad, en el exclusivo barrio de Chelsea, se celebraba a lo grande el nacimiento de una revista de moda y “famoseo” vario. Y allí estaba yo, con mi equipo de grabación, valorado en alrededor de 3000 libras, y mis conocimientos adquiridos a lo largo de una costosa (tanto a nivel monetario como de esfuerzo) carrera universitaria y posterior Máster en periodismo televisivo, en prestigiosa universidad inglesa.

Algunos me criticaran por haber vendido mis ideales, por haberme lanzado a los brazos de la prensa rosa por un puñado de billetes. Pero se equivocan: No he cobrado ni un mísero penique por el trabajo. Y como yo 5 personas más, todos ellos más o menos rondando los 25, con sus respectivos estudios, sus 3 años de experiencia como “freelance” (autónomo) y equipamiento propio. ¿Qué nos traía allí os preguntareis, si ya desde un primer momento avisaban que no pagarían? Simplemente, la perspectiva de conseguir otro apendice más en nuestro Curriculum y buenas imágenes que poner en nuestro showreel, una especie de CV en video que muestra lo mejorcito en lo que has participado. El que avisa no es traidor, lo admito; también ya sabíamos cómo era la industria cuando entramos, y se nos recordaba a cada instante, por si acaso nos ilusionábamos demasiado.

Pero el mercado laboral ha dado un paso al frente desde que nuestros sabios tutores nos taladraban los oídos: Ahora, por no dar, no dan ni las gracias. ¿Por qué las mereceré preguntareis? Ellos me están dando la oportunidad de mejorar mi CV solo a cambio de mi esfuerzo, mis conocimientos, mi tiempo (y el correspondiente coste de oportunidad), el dinero que gaste para ir al evento, y el alquiler de mi material ¡Ellos se llevan un video profesional cuyo precio real se estima en alrededor 1500 libras y yo me llevo una fantástica experiencia “profesional”¡ ¡ El que debería darles las gracias debería ser yo!

Hace un par de días haciendo video corporativo me ocurrió lo mismo; el “dador de experiencia” que nos contrató, no consiguió expulsar de su cuerpo un mísero “Gracias”, como si la misma palabra le doliese en el alma o le fuese a costar dinero el pronunciarla. Ni siquiera me ofrecieron un vaso de agua. No sé si ellos de verdad piensan que te están haciendo la persona más feliz del mundo dándote algo en el que ocupar tu tiempo, o si es que temen que agradeciéndote tu esfuerzo establecen que lo que has hecho por ellos tiene valor, y por lo tanto empiezan a deberte algo, o estan “obrigados” como dirían los portugueses… y ya entramos en aguas cenagosas.

Mi opinión es que se trata de esto último, porque hoy he visto la cara más horrible del mercado laboral, qué más quisiera yo, fuese el mismo hecho de estar en paro. Mas no, el nivel más bajo que se puede alcanzar es el de “persona joven”. Una persona joven es lo que define el nuevo Contrato de formación aprendizaje publicado hace poco por nuestro “fantástico” Consejo de ministros, el Español, que no el inglés, en forma de mazazo, perdón, Real Decreto Ley. En resumidas cuentas una “persona joven” es un bichejo inmundo y miserable, cuyo mayor delito consiste en tener entre 18 y 25 años (y hasta 2013 es hasta los 30) independientemente de tener estudios universitarios o FP, y cuya misión en esta vida es trabajar por debajo del salario mínimo y de manera legal para que las empresas Españolas, no competitivas ni en precio ni en calidad, mantengan los beneficios previos a la crisis y los altos ejecutivos puedan ofrecer un balance “estable” a los accionistas, y de este modo el país recupere la confianza de los mercados. Sin pelos en la lengua: El Lumpen proletariado marxista pero con estudios.

Pero aunque en España le hemos puesto nombre, la persona joven es una especie Europea, y diría mundial, muy común en nuestros días. Hoy en Londres, me han convertido en persona joven. Al igual que muchos empresarios, mi “dador de experiencia”, no necesitaba pagar para que trabajásemos: el puso un anuncio en Internet, y en tres días tenía 6 profesionales, 3 Sony Z1, una Canon XF300, y dos Canon 5D a su disposición solo con la promesa de experiencia. Y como lo que se da gratis no se valora, él no tenía ni idea de qué hacer con las cámaras. Sin embargo, como el darnos las gracias por venir a filmar costoso evento (que incluía un desfile de modelos y una actuación de una cantante conocida) iba a ser el equivalente a reconocer que apreciaba nuestra labor profesional, ni siquiera se nos presentó formalmente. Ni un “hola”, ni un “encantado”, ni un apretón de manos, o un mero “voy a explicaros qué es esto y como lo vamos a hacer”. Incluso me llegue a creer que aquel “figurin engominado” era un asistente más de esos que pululaban por allí ya que simplemente me dijo: “Pon tu cámara en el pasillo”. Y ciertamente lo era, el jefe de todo aquel tinglado no se vio por ninguna parte. Sin embargo, él era la persona responsable de nuestra “contratación”, información que solo llego a mis oídos porque uno de mis compañeros me lo comento al final de la fiesta.

Claro está, como persona joven no mereces ni un hola, y tampoco una explicación sobre en qué consiste el trabajo, o un vaso de agua, mientras grabas a David Hasselhoff tomándose un Whisky de 150 libras la botella. Ni tampoco un “hemos terminado”, “podéis iros”, o “ha sido un placer”. Eso sí, como persona joven me reservo el derecho a quedarme las imágenes que grabé y fingir que nunca estuve allí; aunque con otros 5 cámaras, nunca notará la diferencia.

Se nos dice que estamos en crisis, que hay sanear los bancos, reducir la deuda, hacer más fácil la contratación y el despido y disminuir el gasto público, para que de una vez por todas recuperemos la confianza de los mercados, pues estos con su varita mágica sanearan la economía. Se me antoja como intentar reparar un edificio que tiene los cimientos podridos desde el tejado, mientras apuntalas los andamios sobre esos mismos cimientos, dañándolos aún más. Quizá, como “persona joven”, estoy equivocado, pero aplicando la lógica más simple: Si una persona trabaja y gana dinero esa persona tendrá dinero para gastar, y cuanto más dinero gane más podrá consumir y contribuir a la economía con sus impuestos. Incluso si gana bastante podrá permitirse unas vacaciones, salir a cenar fuera, darse un caprichito de vez en cuando e incluso ahorrar algo… Sinceramente no creo que los mercados puedan aportar el equivalente al 21% de los Españoles o al casi 49% de los jóvenes en nuestro país que se encuentra en el paro. Y eso sin contar el número de “personas jóvenes”. A lo mejor no es que no haya trabajo, es que deberíamos empezar a pensar en pagarlo.

Os dejo que mañana tengo de editar un video, eso sí, gratis.

3 comentarios:

Jorge Martínez-Pueyo dijo...

Muy buenas Adrián, soy Jorge Martínez-Pueyo (uno de tus antiguos compis de los que hablas). Me ha gustado mucho tu texto aunque la experiencia que cuentas sea bastante traumática...yo estoy currando como profe de Producción de audiovisuales pero este curso se me acaba el chollo porque nuestro colegio (que es concertado) lo ha alquilado una empresa privada (el grupo CES) y nos echan a todos en un año...así de cruda está la cosa.
Aparte de eso estoy muy bien: me casé y tengo un niño de 6 meses precioso, se llama Alejandro por lo que puedo decir que la "vida me sonríe", a pesar de todo.
Oye,el texto está muy bien escrito, se nota tu mano periodística.
Un fuerte abrazo!
Jorge

Douglas K. O'Donnell dijo...

Hola Adri,

Me siento identificado con mucho de lo que dices... Creo que fue justo mi breve experiencia como Camera-Editor la que me empujó a estudiar empresariales en Francia. Tras 2 semanas de experiencias similares a la que acabas de describir me llegué a sentir, más que infra-valorado, una persona sin valor.

Lo que hay que recordar es que valemos mucho más de lo que ellos se imaginan, y que nuestra actual situación de "persona joven" es solo una época de transición -muy dura, eso sí- hacia algo mucho mejor.

Mucho ánimo, y espero verte en navidades!

Un abrazo!
Dougas

Mtt dijo...

Hola, a ver ententaré dejar mi comentario en español, espero de expresarme bien :-).

Lo que nos cuentas es muy triste y seguro no deberia pasar. Tantos estudios y esfuerzos deberian ser "pagados" si non en dinero por los menos en gratitud!

Lo de no pagar es imprecindible. Todos tenemos jefes a los que justificar gastos, y nos gritarian si gastamos 1500 libras en algo que se puede hacer gratis!

Pero ni tratar a las personas con respecto, eso no es tema economico si no de gilipollez...